El problema no es la falta de talento. El problema es no tener un espacio donde pensar antes de decidir.
Aquí no vienes a aprender conceptos. Vienes a pensar con responsabilidad ejecutiva.


No es un chat social. Es un espacio de pensamiento aplicado.
Este club es el lugar donde piensas antes de mover tu ficha dentro del juego corporativo.
Ese es el verdadero impacto.